
Maldito Enero, siempre con su punto y final, sin dos puntos suspensivos. Siempre con historias que van pero que nunca vienen, siempre con ganas de más & al final quedarse en menos, siempre, siempre, siempre… Siempre pensando en ti sin poder pensar contigo.
Maldito frío que se me cuela en los huesos, que parece que aquí dentro me persigue, me atormenta, me consigue... Que en la calle ya sólo se escucha el eco de unos besos que no van a ser los nuestros, de unos pasos que jamás serán los tuyos con los míos, de unas vidas que se van hacia ningún sitio, paralelas caminando hacia el abismo.
Malditas ganas de buscarte en multitudes, de pintarte en ciudades que ni te van ni te vienen, de querer encontrarte y que me encuentres tú a mi, de estar a dos pasos y un suspiro, de que un beso no sólo sea eso, de planes por lugares aún desconocidos… Que ganas de todo, también de ti.
Maldito invierno, que parece no acabarse nunca, que te inventa y que te aleja, que te trae y que te lleva, que me quiere y que me deja.
[de cómo perderte es perderme...]





